Alimentos probióticos ¿Son realmente beneficiosos para la salud?

Actualmente, es habitual escuchar acerca de los productos "bio", "probio" y "vita", que se promocionan como beneficiosos para la salud. De hecho, existen actualmente en el mercado diversos productos con estas denominaciones, y todas ellas hacen referencia a la presencia de probióticos.

¿Qué son los probióticos?

Una de las definiciones más aceptadas es la de "microorganismos vivos que administrados confieren beneficios a la salud" (FAO, WHO. 2002). Existe un gran número de probióticos disponibles en los alimentos fermentados, especialmente en los yogures. Estos microorganismos funcionan como habitantes naturales del tracto gastrointestinal y ejercen allí una función de defensa ante potenciales agentes patógenos. Son especies de bacterias ácido-lácticas, las que se administran vivas como suplementos dietarios para mejorar la composición de la microbiota intestinal. Se incluyen cepas seleccionadas de Lactobacillus, Bifidobacterium, Lactococcus y Saccharomyces.

A pesar de los beneficios que aportan, existen ciertos mitos instalados en la sociedad respecto al consumo de alimentos probióticos. Los mismos serán tratados a continuación, con el objetivo de esclarecer estos aspectos.

Mito: los yogures con probióticos proveen al organismo una bacteria llamada L. casei. Esta sustancia es generada normalmente por el 98% de los organismos.
Realidad: El cuerpo humano no puede producir ningún tipo de bacteria, las bacterias sólo se hospedan en el cuerpo humano.

Mito: cuando se suministra externamente alimentos probióticos por un tiempo prolongado, el cuerpo deja de elaborarlo y paulatinamente "olvida" que debe hacerlo y cómo hacerlo.
Realidad: es absolutamente imposible que nuestro organismo deje de generar L. casei, cuando de por sí, no produce bacterias.

Mito: estos alimentos no deben ser consumidos por personas menores a 14 años.
Realidad: el consumo de yogur (y otros alimentos) con probióticos está recomendado para todas aquellas personas que quieran reforzar sus defensas de una forma natural: niños, adultos, mujeres embarazadas, personas mayores. Todos pueden consumirlo, no está restringido en el tiempo y, como cualquier otro alimento, está recomendado en el marco de una dieta variada y equilibrada.

Mito: son remedios "enmascarados" que los agregan a los alimentos para poder venderlos.
Realidad: estos alimentos están aprobados y monitoreados por organismos regulatorios nacionales. Ya durante el 2008, la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica; www.anmat.gov.ar), desmintió a través de un comunicado los supuestos efectos nocivos de los Lactobacillus. Asimismo, aclaró que existe amplia información científica que determina que el fermento Lactobacillus casei es benéfico para la salud.

Además... no deben confundirse los términos probiótico con prebiótico...


¿Qué son los prebióticos?

Un prebiótico es un ingrediente alimenticio no digerible que produce efectos beneficiosos al estimular selectivamente el crecimiento o modificar la actividad metabólica de una o varias especies bacterianas del colon, mejorando en consecuencia la salud. Además, actualmente se emplan los simbióticos, mezclas de probióticos y prebióticos tendiente a aumentar la supervivencia de las bacterias que favorecen la salud, con el objetivo último de modificar la flora intestinal y su metabolismo.


Referencias:

- Informe del ANMAT acerca de productos que contienen L. casei.
http://www.anmat.gov.ar/webanmat/Comunicados/marzo/Comunicado_lactobacillus.pdf

- Conceptos sobre los alimentos funcionales. Artículo de ILSI (International Life Sciences Institute).
http://www.ilsi.org.ar/contactos/ILSI_Argentina_Comite_Alimentos_Funcionales/ILSICMFuncFoodsES5.pdf

- CERELA (Centro de referencia para Lactobacilos). Sitio web: http://www.cerela.org.ar/

 

0
1
0
s2sdefault