Transgénicos: ¿qué te preocupa? Respuestas a las preguntas más frecuentes

¿Qué cultivos transgénicos hay disponibles? ¿De dónde vienen los genes que se les agregan? ¿Los alimentos que derivan de cultivos transgénicos son seguros? Informate: ¡es hora de comprender más y temer menos! 

¿Qué es la ingeniería genética y para qué se usa en la agricultura?

Se llama ingeniería genética a una serie de técnicas que permiten cortar y pegar fragmentos de ADN y transferir genes de un organismo a otro. Así, es posible transferir genes de una especie a otra generando un organismo genéticamente modificado (OGM) o transgénico. Cuando hablamos de genes, nos referimos a fragmentos de ADN que contienen información para determinar una cierta característica (o rasgo). En ciertos casos es un solo gen el que determina la característica deseada, por ejemplo, la producción de una proteína específica, ya sea una hormona o una enzima, que puede otorgar resistencia a una enfermedad o tolerancia a sequía. En otros, son varios genes los que controlan la característica en cuestión, por ejemplo, la altura de una planta, la cantidad de una vitamina en un alimento, etc. Las técnicas de ingeniería genética se utilizan para mejorar características agronómicas de los cultivos (por ej. resistencia a plagas y enfermedades), generar alimentos más nutritivos (por ej. mayores niveles de vitaminas o aminoácidos esenciales), o para producir moléculas de interés terapéutico o industrial (por ej. vacunas, enzimas, etc.).

¿De dónde vienen los genes que se agregan a los cultivos transgénicos ?

Por el momento, a los cultivos transgénicos que se comercializan se le introdujeron genes de plantas y bacterias. De todos modos, si se le hubiesen agregado genes de otros organismos no deberíamos asombrarnos o preocuparnos, ya que cualquier gen, independientemente de la especie que venga, está formado por las mismas cuatro bases nitrogenadas (o ladrillos) que componen el ADN. Por otro lado, siempre que comemos frutas, verduras, carnes, pescados, hongos, etc., ¡estamos comiendo genes! Todo el material genético que consumimos es degradado por nuestro sistema digestivo, del mismo modo que otros nutrientes, perdiendo en este proceso su función biológica. 

¿Qué cultivos transgénicos hay en Argentina? ¿El tomate larga vida es transgénico?

Las variedades de tomate que hoy consumimos no son transgénicas, se han logrado mediante técnicas de mejoramiento convencional. En Argentina los cultivos genéticamente modificados que se siembran a gran escala son soja, maíz y algodón. Las características que se han incorporado son tolerancia a herbicidas, resistencia a insectos, o ambas características en la misma planta. También se produce, a muy pequeña escala, cártamo transgénico para industrializar y producir quimosina. Se espera que la papa transgénica esté muy pronto en nuestra mesa, ya que fue aprobada en 2017. 

¿Qué alimentos transgénicos hay disponibles en el mercado?

EL término ­"alimento ­transgénico”­ en ­general ­hace­ referencia ­a aquel ­alimento ­que ­deriva ­de­ un­ cultivo­ transgénico ­o­ genéticamente ­modificado ­(GM),­ como­ por ejemplo: ­el ­choclo, ­la ­polenta, los ­copos ­de ­maíz, ­la ­milanesa­ o ­el­ aceite­ de ­soja.­ En ­un ­sentido­ más amplio, ­el­ término­ “alimento­ transgénico "­también ­podría­ incluir ­a aquellos ­alimentos ­en ­cuya­ fabricación­ se ­emplean­ ingredientes provenientes­ de­ cultivos ­GM ­(ej: ­lecitina ­de­ soja, ­jarabe ­de ­alta ­fructosa).­ 

¿Comemos genes?

Sí.­ Todos ­nosotros ­comemos ­genes ­todos­ los días. ­Los ­genes ­almacenan ­la ­información ­genética ­de ­todos ­los ­seres ­vivos ­y ­están presentes ­en ­cada ­una ­de ­las ­células ­de ­todo­ organismo. ­Por ­lo tanto, ­cuando ­comemos ­frutas, ­verduras,­ carnes, ­pescados,­ hongos, ­etc. ­estamos ­comiendo ­y ­digiriendo ­genes.

¿Qué pasa cuando como genes?

No pasa nada, porque los genes ­(ADN) ­que ­ingerimos­ son ­degradados ­durante ­la ­digestión ­sin ­importar ­su ­origen, ­animal, ­vegetal, ­original a ­la ­especie o­ transgénico.

¿Los cultivos transgénicos y sus productos derivados son seguros?

Sí. Los cultivos transgénicos que hoy están en el campo y en tu mesa son seguros, tanto para el ambiente como para el consumo humano y animal. Previo a su autorización, se realizan exhaustivos estudios y se verifica que cumplan con las normas de seguridad ambiental y alimentaria establecidas por las autoridades correspondientes y las agencias regulatorias en Argentina y en los otros países donde se los cultivan o consumen. Esta evaluación, sumada a la evidencia que aportan cientos de trabajos científicos de todo el mundo, es contundente: los productos de la biotecnología agrícola son tan seguros como sus contrapartes convencionales. Este hecho está confirmado, además, por los más de 20 años que han transcurrido desde que los transgénicos están en nuestra mesa sin ningún caso de efectos indeseados. Recordá: los cultivos transgénicos y sus productos son los más estudiados en la historia de la agricultura y de los alimentos.

¿Los alimentos derivados de cultivos transgénicos producen alergias?

No. Justamente la alergenicidad es una de las características que se estudia tempranamente en el proceso de evaluación de un cultivo transgénico, descartándose todo aquel que presente problemas. Diversos alimentos pueden producir reacciones alérgicas en ciertas personas, pero esto no tiene nada que ver con la transgénesis. Por ejemplo, los crustáceos, el maní y el huevo, tienen componentes alergénicos y no son transgénicos. Contrariamente a lo que se cree, de hecho, la ingeniería genética ofrece oportunidades para la producción de plantas hipoalergénicas, mediante el silenciamiento de los genes que codifican las proteínas alergénicas. Son ejemplos de esto los desarrollos experimentales de maní, soja, tomate, arroz y manzana con menos alérgenos.

¿Los alimentos derivados de cultivos transgénicos producen cáncer?

El cáncer es un nombre aplicado a un espectro de enfermedades en las que las células proliferan de manera anormal debido a factores genéticos y/o ambientales, entre los que se encuentran el humo del tabaco y los rayos UV del sol, por ejemplo. No hay ninguna conexión entre cultivos transgénicos y el cáncer, a pesar de ciertas noticias que circulan.

Puedes haber escuchado sobre un artículo de Seralini y colaboradores de 2012 que asociaba la presencia de tumores en ratas con el consumo de maíz transgénico, pero este es un claro ejemplo de mala ciencia. El estudio fue desacreditado por la comunidad científica debido a fallas graves en la metodología y el análisis de los datos, e incluso removido de la revista donde había sido originalmente publicado. Un artículo publicado en 2019 sobre un estudio de alimentación de dos años de duración en ratas, pedido por la Comisión Europea, concluyó que no se observaron efectos adversos relacionados con la alimentación en base a maíz transgénico tolerante al herbicida glifosato con y sin aplicaciones de glifosato.

¿Cuál es la diferencia entre un cultivo transgénico, uno orgánico y uno convencional?

Los cultivos necesitan semillas, nutrientes, agua, luz y ser protegidos de plagas, malezas y enfermedades, para poder crecer lo más sanos y fuertes posible. Según los insumos utilizados, los sistemas de producción se pueden agrupar en dos grandes categorías: orgánico y convencional. 

En este sentido, la agricultura orgánica es un sistema de producción libre de pesticidas y fertilizantes de síntesis química, que no permite la utilización de organismos genéticamente modificados (cultivos transgénicos) ni de productos derivados de éstos. En este marco, las semillas a utilizar no pueden ser transgénicas, los nutrientes se aportan en general como estiércol, y para la protección de plagas, malezas y enfermedades, se usan pesticidas (insecticidas, herbicidas y fungicidas) de síntesis no química, como por ejemplo la bacteria de suelo Bacillus thuringiensis, derivados vegetales (como aceites o piretrinas) y sustancias minerales (como compuestos de cobre o azufre). Los insumos comerciales a ser utilizados en producción orgánica certificada son evaluados y aprobados para tal uso por las agencias regulatorias correspondientes.

Por otro lado, en la agricultura convencional, además de todo lo que se puede usar en la agricultura orgánica, se puede optar por el uso de cultivos transgénicos, fertilizantes sintéticos (y por lo tanto de concentración de nutrientes conocida y estandarizada) y pesticidas (insecticidas, herbicidas y fungicidas) orgánicos o de síntesis química que estén registrados y aprobados para ese uso por las agencias regulatorias correspondientes. Los cultivos transgénicos, que reciben la aprobación del sistema regulatorio, son una herramienta más que se puede utilizar en los sistemas de producción convencionales.

La mayoría de los alimentos que consumimos son producidos de manera convencional. En el caso de la agricultura orgánica, es importante buscar el sello de certificación para evitar declaraciones engañosas.

¿Qué diferencias hay entre los alimentos orgánicos y los transgénicos?

Alimentos orgánicos y alimentos transgénicos son dos cosas de naturaleza diferente. La agricultura orgánica es un sistema de producción que sigue determinadas normas, mientras que la transgénesis es una manera de mejorar los cultivos, haciéndolos más fuertes ante el ataque de plagas, más nutritivos o tolerantes a condiciones climáticas adversas, por nombrar algunos casos. Esto quiere decir que, por ejemplo, un maíz transgénico resistente a insectos se podría cultivar bajo las normas de la producción orgánica para reducir la necesidad de aplicación de insecticidas. Sin embargo, por razones comerciales, las normas actuales de la producción orgánica permiten usar semillas mejoradas por cualquier método, salvo por transgénesis.

¿Los alimentos orgánicos son más seguros que los transgénicos?

No. No hay ninguna evidencia que indique que los alimentos orgánicos son más seguros para la salud que los derivados de transgénicos. Por el contrario, mientras que no se han reportado problemas de salud por consumir alimentos derivados de organismos transgénicos, ha habido en el mundo casos de intoxicaciones y muertes por consumo de alimentos producidos en sistemas orgánicos. En la mayoría de esos casos, las muertes fueron por contaminación con bacterias que pudieron haber estado presentes en el estiércol que se utiliza como fuente de fertilizante en la agricultura orgánica.

 Al momento de elegir qué tipo de frutas y verduras consumir, ¿podemos optar entre frutas y verduras orgánicas o transgénicas?

Por el momento sólo se cultivan en Argentina maíz, soja y algodón transgénicos; no hay frutas o verduras transgénicas en el mercado, salvo el choclo. Sin embargo, es común ver sellos engañosos de "libre de transgénicos o de OGM" en productos en los que no existen versiones transgénicas, como frutas, hortalizas y semillas, y sus derivados, que se comercializan en dietéticas u otros comercios.

En todo caso, la elección que podemos hacer hoy es consumir frutas y verduras producidas en forma convencional, que son la gran mayoría, o frutas y verduras producidas bajo un sistema de producción orgánico. La elección puede basarse en diversos factores (gustos personales, hábitos, precio, entre otros), pero en cuanto a seguridad o valor nutricional, no existe evidencia científica que diga que las verduras o frutas orgánicas son más seguras o nutritivas que las producidas de manera convencional.

¿Los cultivos orgánicos son más nutritivos y “naturales” que los convencionales y los transgénicos?

La publicidad, la desinformación o el desconocimiento, pueden haber generado cierta confusión entre los términos “orgánico” y “natural”. Vayamos por partes. “Orgánico” hace alusión a un sistema de producción libre de pesticidas y fertilizantes de síntesis química. “Natural” en el imaginario social se asocia a diversos conceptos, entre ellos “puro” o “sin procesamiento”. Entonces, ¿un cultivo orgánico es “natural” y uno transgénico no lo es? ¡No! porque todas las frutas y verduras que hoy comemos, sean producidas bajo las normas de agricultura orgánica o convencional, son el resultado de procesos de mejoramiento y selección que se remontan a miles de años atrás. Basta con investigar cuáles son los ancestros de todas las verduras y frutas que comemos para ver cómo han cambiado hasta llegar a ser como las conocemos hoy. La transgénesis, por su parte, es una herramienta más para mejorar los cultivos. Sin embargo, por cuestiones de ideología o comerciales, las normas de la producción orgánica permiten usar cultivos mejorados por cualquier método menos por ingeniería genética. También se suele creer que lo orgánico es “natural” porque no contiene pesticidas. Esto tampoco es real, ya que la producción orgánica utiliza productos fitosanitarios que deben haber sido evaluados y autorizados para esta práctica agrícola.

Respecto a las creencias de que los alimentos derivados de cultivos orgánicos son más nutritivos que los convencionales y los transgénicos, no hay ninguna evidencia científica de que esto sea así. Hay varios estudios de la literatura científica donde se comparan los productos orgánicos con sus pares convencionales, y no se han identificado diferencias a nivel nutricional entre ambos. Uno de los estudios más completos sobre este tema, una revisión sistemática publicada en la revista de Nutrición Clínica de los EEUU, ha concluido que no hay diferencias significativas en la calidad nutricional de alimentos producidos de manera orgánica o convencional. Por otro lado, para la aprobación de los cultivos transgénicos, se evalúa que estos sean al menos tan nutritivos y seguros como su contraparte convencional. Incluso, hay cultivos transgénicos con probada mejor calidad nutricional que los producidos por mejoramiento convencional. Ejemplo de esto es la papa que produce menos acrilamida al ser cocida a altas temperaturas y la soja con mayor proporción de ácido oleico (aún no disponibles en Argentina).

¿Los cultivos transgénicos son la causa de que se incremente el uso de agroquímicos?

Por el contrario, los cultivos transgénicos con resistencia a insectos han permitido reducir las aplicaciones de insecticidas, mientras que los tolerantes a herbicidas han hecho posible reemplazar ciertos herbicidas por otros más amigables con el medio ambiente.

¿Qué es el glifosato y cuál es su relación con los cultivos transgénicos?

El glifosato es el herbicida más usado en el mundo y se utiliza para controlar un amplio espectro de malezas, tanto en cultivos y plantaciones, como en parques, jardines, bordes de caminos, vías férreas y zonas industriales. El glifosato actúa sobre una enzima presente en plantas y algunos microorganismos, pero ausente en animales y humanos. Los herbicidas a base de glifosato son mezclas (formulaciones) de este principio activo con agua y otras sustancias auxiliares necesarias para lograr un producto estable y adecuado para su uso. Se comercializan desde 1974 y están autorizados para el uso en más de 160 países en todo el mundo. Entre los diferentes cultivos transgénicos aprobados en el mundo, varios pertenecen al grupo de los cultivos tolerantes a herbicidas. En este grupo encontramos los cultivos tolerantes al glifosato, entre otros. En Argentina hay soja, maíz y algodón tolerantes al herbicida glifosato.

¿El glifosato es dañino para la salud? ¿Produce cáncer?

El glifosato no es riesgoso para la salud cuando se siguen las recomendaciones de uso del marbete (equivalente al prospecto de los medicamentos). Debido a su baja toxicidad, ha sido clasificado en el grupo de fitosanitarios que “normalmente no ofrece peligro”, es decir la clase IV o “banda verde”. Además, no se han observado evidencias de mutagénesis, carcinogénesis o toxicidad reproductiva en el gran número de estudios regulatorios realizados y exigidos para autorizar el uso de los productos a base de glifosato, ni tampoco en revisiones bibliográficas, estudios epidemiológicos e informes publicados por autoridades sanitarias como la OMS, FAO, EFSA, entre otros. En particular, no hay ninguna evidencia de que el glifosato haya causado cáncer en Argentina o en alguna otra parte del mundo.

¿Y los animales transgénicos? ¿Tiene algún efecto en la salud comer animales transgénicos?

No. Al igual que los cultivos transgénicos, los animales transgénicos para consumo son evaluados en cuanto a su inocuidad para alimentación humana. Los animales transgénicos aprobados son tan seguros para la alimentación humana como los convencionales. Vale aclarar que, hasta el momento, no hay animales transgénicos aprobados para consumo en Argentina. Hay salmón transgénico, modificado para alcanzar su peso final en menor tiempo, aprobado para consumo humano y disponible por el momento en Estados Unidos y Canadá.

Otro punto a aclarar es la diferencia entre animales transgénicos destinados para consumo de aquellos modificados para producir proteínas de interés. Entre el primer grupo, están aquellos con características como rapidez de crecimiento o eficiencia de uso de los recursos, como el salmón, por ejemplo. En el segundo grupo están los animales transgénicos modificados para la producción de fármacos o enzimas útiles en leche, donde la leche no está destinada para consumo sino para procesamiento y purificación de las proteínas de interés. Un ejemplo de este tipo de desarrollo son las vacas transgénicas que producen pro-insulina humana en su leche. En este caso las vacas serían como “fábricas” de insulina, que podría ser purificada a partir de la leche para ser luego administrada a los pacientes. Este es un desarrollo argentino, aunque aún no disponible en el mercado.

¿Tiene algún efecto en nuestra salud comer animales que han sido alimentados con cultivos transgénicos?

No.­ Todos­ los­ cultivos ­transgénicos ­son­ evaluados ­en ­cuanto ­a su ­inocuidad­ para ­alimentación ­no ­sólo ­humana,­ sino ­también animal. ­Los ­cultivos­ transgénicos ­aprobados ­son ­tan­ seguros para ­la alimentación ­animal ­como ­los ­convencionales.­ Por ­lo tanto, ­al­ no ­producir­ ningún­ efecto­ adverso ­en ­el­ animal­ que­ los ingiere,­ tampoco­ causan ­efectos­ adversos­ en la ­persona ­que consume­ dichos animales.

¿Grasas "trans" y "transgénicos" significan lo mismo?

A pesar de que existe cierta confusión, estos términos hacen referencia a conceptos totalmente diferentes: "trans", usado en relación a las grasas, alude a los productos de la hidrogenación parcial de los aceites, mientras que el término "transgénico" define a aquellos organismos a los que se les ha introducido nuevos genes mediante técnicas de ingeniería genética (por ejemplo: cultivos como la soja, el maíz y el algodón en Argentina). 

¿Por qué algunos se oponen a los cultivos transgénicos?

Las razones son variadas (políticas, filosóficas, ideológicas, socio-culturales), pero no existe evidencia científica que condene a los transgénicos.

Ante este escenario, el desafío es que todos los involucrados en el desarrollo de los cultivos transgénicos derribemos mitos, mostremos que las tecnologías están al servicio del hombre y enviemos un mensaje tranquilizador a la sociedad. Informar correctamente y educar en el uso responsable de las tecnologías es fundamental. Lo que es común para un agrónomo o científico, puede ser muy novedoso o preocupante para un grupo importante de personas. Necesitamos de la ciencia, la tecnología y la innovación para garantizar la seguridad alimentaria, mejorar la calidad de vida de las personas, cuidar el ambiente y la biodiversidad. No comunicar los avances científico-tecnológicos es muy riesgoso, y puede llevar a la sociedad a rechazar tecnologías que en realidad son beneficiosas.

 

 


Fuente

Preguntas sobre biotecnología. Es hora de comprender más y temer menos

http://porquebiotecnologia.com.ar/recursos/Preguntas_sobre_Biotecnologia.pdd

 

 

 

 

0
1
0
s2smodern