Bioseguridad de los OGM. El caso de la soja transgénica

La soja tolerante al herbicida glifosato es uno de los principales cultivos transgénicos que se siembran, consumen y comercializan en Argentina.

Esta soja se obtuvo por introducción del gen de la enzima CP4 EPSPS, presente en una bacteria que vive en el suelo (Agrobacterium, cepa CP4) y cuya actividad no es inhibida por el glifosato. Este es el único gen de nueva expresión integrado en la planta y permite que se realicen aplicaciones post-emergentes de glifosato para controlar las malezas, ya que la enzima CP4EPSPS tolera la presencia del inhibidor, permitiendo la viabilidad de las plantas que la expresan.

La seguridad de la soja tolerante a glifosato ya ha sido evaluada por numerosas agencias regulatorias a nivel mundial y el cultivo fue aprobado para su producción o importación para uso humano y animal en más de 30 países, partir del año 1996, es decir que está entre nosotros hace ya más de 20 años.

A continuación se mencionan algunos de los aspectos analizados durante la evaluación de inocuidad alimentaria:

Composición
De acuerdo con los requerimientos para su evaluación, se determinó la composición nutricional de la soja tolerante al glifosato y se la comparó con la de su contraparte convencional y con variedades tradicionales que se encuentran en el mercado. Los análisis indicaron que la expresión de la EPSPS bacteriana en la soja no ha tenido un impacto significativo en su composición nutricional, ni tampoco en los niveles de antinutrientes normalmente presentes en la soja.

Del mismo modo, se han estudiado las isoflavonas, encontrándose que su contenido está dentro del rango que se observa en las variedades convencionales. Estos estudios se han repetido recientemente sobre muestras de nuevos ensayos a campo (2000-2002), encontrándose que la composición de esta soja GM se ha mantenido estable a lo largo de 10 años de cultivo e introducción en diferentes variedades.

Alergenicidad
Si bien la proteína CP4EPSPS carece de potencial alergénico, se conoce la presencia de proteínas alergénicas en la soja, por lo tanto fue de importancia crítica establecer que la soja GM no fuera más alergénica que la convencional. Siguiendo los criterios de evaluación para alérgenos, la secuencia aminoacídica de la CP4EPSPS de origen bacteriano fue comparada con la de los alérgenos alimentarios en las bases de datos, no encontrándose analogías significativas.

Asimismo, la proteína fue sometida a estudios de digestibilidad in vitro con enzimas gástricas e intestinales, y es rápidamente digerida en estos sistemas. Con respecto al grano de soja GM, se realizaron estudios de inmunotransferencia (Western blots) con sueros de pacientes con alergia a la soja confirmada, que demostraron que los extractos proteicos de la soja GM y de la soja convencional no tienen diferencias en sus patrones de unión a IgE.

Estudios en modelos animales
Se han realizado estudios en varias especies alimentadas con sojas tolerantes al glifosato a fin de confirmar su seguridad y evaluar su aptitud nutricional. El comportamiento y la performance de la soja GM evaluados in vivo en ensayos de alimentación animal pueden poner asimismo en evidencia posibles efectos no intencionales de la modificación genética que tengan impactos nutricionales en los animales. Los resultados de estos ensayos sobre distintas especies (roedores, vacas, cerdos, pollos y peces) mostraron eficiencias de crecimiento y alimentación similares a las de los animales alimentados con sojas convencionales.

Entre estos estudios, se realizó un estudio subcrónico de alimentación en ratas BN y otro en ratones B10A para examinar los efectos de la soja tolerante al glifosato sobre el sistema inmunológico. Este estudio fue diseñado para comparar el valor alimenticio y la inocuidad de la soja modificada genéticamente con respecto a su contraparte no modificada. Se comparó el crecimiento, la ingesta de alimentos y el peso del hígado y del bazo entre animales alimentados con la dieta basada en soja GM y no GM. También se compararon la histopatología del timo, hígado, bazo, nódulo linfático mesentérico, glándula de Peyer, el intestino delgado y la producción en el suero de anticuerpos específicos contra la soja (IgE y IgG). No se registraron diferencias significativas en el crecimiento, el valor alimenticio y la histopatología de los órganos inmunológicos entre los animales alimentados con ambas dietas.

Tampoco se registró en el suero de ninguno de los grupos la producción de anticuerpos específicos IgE contra la soja, y el aumento de anticuerpos específicos IgG fue idéntico en ambos grupos. No se detectó ninguna actividad tóxica para el sistema inmunológico de las ratas alimentadas con soja GM.

También, en un trabajo más reciente, se evaluó el efecto a nivel reproductivo de la alimentación con soja tolerante a glifosato y convencional en ratones, en un ensayo multi-generacional. Los resultados mostraron que ninguno de los dos tratamientos tuvo efectos a nivel de la diferenciación celular en testículo, ni produjo diferencias en el número de crías o el peso corporal. Se concluyó que la dieta a base de soja transgénica no tuvo efectos negativos sobre la salud testicular fetal, post-natal, puberal o adulta en ratones.

La Figura siguiente resume la evidencia experimental que fue generada para evaluar la inocuidad de la soja tolerante a glifosato (evento 40-3-2). 


**Tomado de "Alimentos transgénicos: mitos y realidades". Fundación Argentina de Nutrición. 2008.

 

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